18 agosto 2008

¡¡¡Vacacioneeess!!!



Por eso ando perdidilla, y ahora lo estaré un poquito más!

Marcho de vacaciones: A cargar pilas, despertar tarde, marcar mi ritmo, ver verde, sentir lluvia (ojalá) no tener prisas...en fin, ¡lo que conlleva unas vacaciones! (que ya me hacían falta, ¡la verdad!)

Cierro por unos días pero ya sabéis donde tengo escondida la llave, asi que si necesitáis entrar, disfrutar rincones y entradas antiguas, y mirar por ventanas que algún día os dibujaron una sonrisa...¡no dudéis en coger la llave y pasar! ¡estáis en vuestra casa!

Que disfrutéis estos días allí donde estéis, de vacaciones o sin ellas, eso es otro cantar, pero el disfrutar que siga con vosotros y cuando vuelva seguiremos dibujándonos sonrisas, ¡que eso nunca falte!

Abrazos, besines...y sobre todo...¡sonrisas!

PD: ...¡¡¡¡marchando una de sidra!!!!...

12 agosto 2008

Perseidas



Las Lágrimas de San Lorenzo...otro año más que me he quedado sin verlas...aún me acuerdo de cuando las pude disfrutar en medio de un campo con un montón de amigos tumbados en aislantes de sacos...

Como para olvidarlo, fue un verano mágico, con personas que acompañaban mi camino más de cerca en aquella época y yo vivía ajena a que poco después dejarían de querer acompañarlo, pero los caminos son así y hay que enriquecerse en el momento, ya se verá lo que viene en el paso siguiente...

Un verano en el que también descubrí que donde menos te lo esperas puedes encontrar una causa con ojos en búsqueda, por la que saltarías sin red, sin pensar, sin mirar...al final no tengo claro si al final no salté o quizás sí lo hice y aún no me recuperé del golpe y por eso no recuerdo bien el momento en que volví a abrir los ojos... pero sí recuerdo bien que hace poquito noté el frío que te da el ser consciente del suelo que tienes bajo tus pies y lo que contrasta con el calor de las lágrimas...pero este es otro cantar...un cantar con sabor a página pasada.

Fue un verano en el que llovieron estrellas y yo estuve ahí para verlas, en primera fila, ¡sí! ¿que si se cumplieron mis sueños? no lo sé, no recuerdo ni lo que pedí, a veces la ilusión de verlas hace que se te olvide hasta desear, o puede que lo que deseas es ver otra y otra más...

Sea como sea sigo con la ilusión de mirar al cielo, de buscar esa lluvia y dejar que me llene de luz y calor. Y sigo con la ilusión de desear, eso siempre, desear y soñar sin importar si hay o no red... sin importar lo que venga porque lo único que cuenta es eso...vivir y no perder nunca la capacidad de sentarse en un campo a mirar el cielo buscando una estrella que se descuelgue por nosotros.

PD1: Eli, Feliz Cumpleaños linda... ¡que una lluvia de estas inunde también tu vida!
PD2: Para los que no pudimos verla, va una para que pidamos nuestro deseo...
PD3: A ti, allí donde estés...no dejes de buscar y se feliz.

11 agosto 2008

¡¡¡¡Kamikazeeeeeeeeeeeeee!!!!


¿No habéis tenido nunca un día de esos de "tengo ganas de disfrutar como cuando ñajo"? ¿de esos que te da lo mismo ocho que ochenta (o cuatro que veintidós) lo que el resto diga, piense o mire y que sólo te apetece pasarlo bien a destajo y reírte hasta que te duela la tripa?...La historia empieza así:

Estaban un amaretto, un mojito y un sanfrancisco frente al mar con una pequeña loncha de luna rielando sobre él y se pusieron a pensar a ver qué podían hacer al día siguiente...tras varias opciones a cada cual más jugosa (una locura hasta Tarifa, un día guiri en Puerto-Banús-o-sea-te-lo-juro, o un estar tirados en Maro, entre otras...) y en esas estaban cuando al mojito se le ocurrió "¿Y si vamos al parque acuático?", sanfrancisco y amaretto dijeron "¡venga!, como cuando éramos ñajas" y esa era la frase mágica, la contraseña secreta...fue lo último que planearon los pobres antes que tras un buen brindis, acabasen en los labios de quienes harían suyo ese plan.

Y dicho y hecho..."¿por cuál empezamos?"...Obviando una piscina con complejo por no ser mar, teníamos frente a nosotras una espiral amarilla en forma de tubo que devoraba y escupía feliz a todo aquel que osase introducirse en él; un río loco que se bajaba subido en un rosco al que te agarrabas como si te fuese la vida en él; unos toboganes pacíficos siempre y cuando los tomases sentada (que como te tumbases ibas como un tiro..); otros toboganes con colores que les hacían (aparentemente) inofensivos pero que desde la postura inicial tomada a la final conseguida, no tenían nada que ver (ays!); dos tubos entrelazados en los que te sumergías y dejabas de tener contacto con la realidad y que te teletransportaban a otro mundo en el que las risas y el agua eran los protagonistas; y cómo no....dos toboganes malditos en los que gritar "¡¡¡Kamikazeeee!!!" era lo último que hacías...bueno, no...lo último que decías era un poco glamuroso: "¡glu-glu-glu!".

No hacía falta más..el resto lo hacen tres locas con ganas de pasarlo bien y que eran "peores que los niños chicos" pero no nos importaba nada serlo, daba lo mismo todo. Por un día lo único que contaba era disfrutar, reírse lo máximo y lo único que nos preocupaba era dar con las táctica perfecta para coger más velocidad y caer de un modo aún más alocado en la piscina del final...

¿Resultado? agujetas hasta en la colircusilla de arriba y unos dedos más arrugados que unos garbanzos en remojo, pero ¿qué importaba? el recuerdo de un día con olor a cloro y crema; con sonido de risas y carcajadas y gritos de "¡¡¡galletaaaaaaaaa!!!", "¡¡¡chocolateeeeee!!!" y "¡¡¡carameloooo!!!" para evitar ser engullidas por siempre por la espiral antes nombrada... ¿eso?...eso no tiene precio (¡ni nombre tampoco!)

PD: ¡¡¡caramelooooooooooooooooooooo!!! XD

07 agosto 2008

Puzzles



Como fichas de puzzle, así a veces veo mi vida. Sí, lo sé, no es muy original pero es la verdad. Compuesta de miles de piezas, con miles de colores y con miles de sensaciones y al final representando una imagen en la que sales tú con cara sorprendida al descubrir que la imagen del otro puzzle eres tú igual de sorprendido al descubrir que en otro puzzle... (bueno..y así sucesivamente...)

Da igual que te empeñes en empezar por los bordes y luego lo de dentro, separar por colores las piezas para luego afrontar por partes el rompecabezas o que lo hagas aleatoriamente. Al final se ve claro que no hay otro modo de afrontar el puzzle que es la vida que viviendo.

Hay trozos sencillos, que se resuelven echando un ojo a las piezas que vas encontrando en el caminar y hay otros que son como los cielos de los puzzles, o como un trozo monocolor... que en ocasiones llega a desesperar...buscas la pieza, la miras, le das mil vueltas y mientras sigues echando un vistazo a las demás por si alguna la puedes ir colocando.

En otras ocasiones tras llevar unas cuantas piezas puestas, te das cuenta que una (en la que dudaste un montón pero parecía que encajaba) no está en el sitio correcto...vamos, que el golpecito que diste para encasquetarla allí no era necesario. Simplemente, no era su sitio. Y tienes que volver atrás. Asumir que hay que esperar el momento para cada cosa y sobre todo el sitio de cada pieza.

Pero no deja de ser apasionante el ir mirando hacia atrás y ver la cantidad de puzzle construido, los huequitos que aún esperan sus fichas pero que sabes que aparecerán en cualquier momento porque ya se van quedando construidos al completo.

Y descubrir cada mañana el montón de fichas nuevas que esperan ser colocadas en sus espacios, en los tuyos, para mostrar su colorido, para lograr cobrar sentido, para lograr componer tu vida.

Sí, es como la vida... las personas mayores tienen menos piezas que colocar y con serenidad las van poniendo con la tranquilidad del que conoce, del que ha vivido y saboreado mil y un días. Mientras observan como los más jóvenes colocan las fichas con más pasión, arriesgando más en cada movimiento, con más impaciencia (aunque luego tengan que quitar la ficha del lugar equivocado).

Echo de menos hacer algún puzzle, echo de menos tener tiempo de ponerme frente a un maremagnum de piezas e ir colocándolas sin prisa, disfrutando cada momento, dejando que pasen los minutos sin más, descubriendo poco a poco la imagen que representa. Quizás por eso me gusta pensar que mi vida es así también...como un puzzle.

PD: ¿Dónde puñetas está la pieza que me falta?

06 agosto 2008

Caleidoscopio



La realidad siempre es mejor cuando la pasas por un caleidoscopio. Nunca sabes qué vas a ver realmente a través de él.

De peques era un juguete con el que dejar volar la imaginación, con el que pintar de colores las tardes en las que lo importante era disfrutar sin más y el objetivo principal era que pasasen las horas acariciándonos levemente, casi sin sentirlas. Girarlo a un lado u otro buscando figuras nuevas, dejando que los ojos nos descubriesen aquellas formas increibles que no eramos si quiera capaces de abarcar en nuestra mente.

Ahora me ocurre igual, en ocasiones dan ganas de meter todo lo que nos rodea en un caleidoscopio y moverlo a nuestro antojo para disfrutar de ver todo armando una composición de colores y formas imposibles pero que te saquen una sonrisa en vez de una lágrima, una carcajada en lugar de una arruga de preocupación, porque por un rato tú las ordenas a tu antojo, por un rato tú pintas el alrededor de un modo distinto, abarcable, divertido y descolocado.

Con piernas allí donde debía haber brazos, ojos en las narices y locura donde la cordura debía supuestamente mandar. Todo metido en un tubo que, por un juego de espejos, nos lo acaba mostrando reflejado con un halo de locura que no debemos perder, que no debemos dejar de aportar a nuestra vida, a nuestro día a día, a nuestro corazón.

Así que mientras otros se comen el tarro con cómo solventar problemas, o con cómo obtener más producción, o el modo de lograr hacer reir al público que les rodea y llamar su atención en su espectáculo constante, o incluso con cómo hacer la puñeta de un modo distinto al de ayer...yo prefiero quedarme con el ojo pegado al caleidoscopio, girándolo y dibujándome sonrisas de tantos colores como cristales guarde en su interior.

PD: Aún con retraso por viruses, ¡¡Feliz cumpleaños Bertuqui!! ;-) (¿Caleidoscopeamos?)

01 agosto 2008

Tardes de verano



Tardes tranquilas...de puestas de sol, de playa, de charlas, de risas...con olor a crema y a mar, con tacto y sabor a sal, aunque también saben a helado, y a tiempo un poquito más detenido.

Tardes también de ver mar, de dejar que los ojos naden un poco y que no sólo tengan que bucear en una pantalla, de perder la mirada allí donde, a veces, mar y cielo se unen y cuesta encontrar donde termina uno y donde empieza el otro.

Tardes que te ayudan a descubrir que existen tardes, que tras las paredes de donde trabajas sigue habiendo vida y se queda pasando sin que la disfrutemos, y te hacen plantearte mil y una cosas, porque habría tanto que vivir en esos ratos...tardes de disfrutar del tiempo, que es algo que muchas veces sólo nos limitamos a desear que pase sin que casi nos toque (¡qué pena!).

Tardes de paseos tranquilos, de disfrutar el ir y venir de la gente, de pensar menos en el reloj, de que se hagan más cortas las mañanas porque tienes el anhelo de que llegue la tarde. Tardes en los que no se dan pasos rápidos sino que disfrutas cada uno de los que das, sin pensar tanto hacia dónde te diriges, sino disfrutando por dónde vas yendo.

Tardes de descontar días, de compartir momentos, de mirar más a los ojos, de hablar menos atropelladamente, de olvidarse del mundo que tan lejos parece que queda mientras gira como un loco, de respirar hondo, de bostezar y estiraaaaaaaarseeeee (¡qué bien sienta estiraaaarseee!)

Las reconoces ¿verdad? son las soñadas "tardes de verano".

PD: ...Quedan 15...