
Si hay algo peor que volver de vacaciones es volver el día de antes de comenzar de nuevo el trabajo... eso os lo aseguro porque lo estoy viviendo en mis carnes ahora mismo...
Pero luego una mira atrás, ve lo vivido y disfrutado y se le dibuja una sonrisa en la cara de las que llegan de antena a antena.
Han sido unos días geniales, de descubrir sitios nuevos, de cambiar horizontes, de conocer más historia, de cruzarse con personas nuevas, de probar sabores nuevos, de coincidencias geniales...
Pero también han sido días de volver a cruzar caminos, de compartir momentos geniales y únicos con gente que tienes lejos normalmente y que por unos días has logrado volver a abrazar...
Gracias por hacerme el hueco, por dejarme caminar con vosotros, por permitirme que, a pesar de la distancia, sigamos haciendo real día a día que esta no existe sino se quiere.
Por esos ratos de sidrina compartida (¡¡y otros manjares!! ¡jeje!), por esos cafés interminables, por esos helados de turrón por el casco antiguo, por esos paseos por el parque, por esos otros por la playa... y por hacer de un sencillo columpio un rato único en el que desconectar de todo y disfrutar mucho...
Por los que no pudimos vernos pero por medio del teléfono nos acercamos... (¡guapa, pronto quedada para vernos de verdad!) por los que pudimos disfrutarnos un ratito casi escapado... ¡pero que fue igual de prestoso!
A todos vosotros gracias, porque llenáis mi vida y la acompañáis y eso es el mejor regalo que puedo recibir...
Ahora toca deshacer maletas... sacar de allí recuerdos y colocarlos en su sitio para que me ayuden a tirar hasta la siguiente oportunidad de volver a cruzar caminos.
¡Un abrazo cargado de sonrisas y agradecimiento! porque miro mi maleta y lo que me habéis ido dejando en ella y no puedo menos que decir: ¡¡Que vacaciones más buenas, leches!!
PD: Ya estoy aquíííí...
PD2: ¡Gracias por seguir asomando a este vuestro rincón y dibujarme y dibujaros sonrisas!