17 julio 2008

Tarde de Jábegas...

Normalmente ocurre. Los ratos que más se disfrutan no suelen contar con grandes cosas alrededor. Sólo (bueno...esto de sólo es relativo porque son grandes cosas) precisan una amiga al lado, el mar y la luna. Las risas, las anécdotas y los silencios agradables, ¡vienen de serie! requisito imprescindible, obviar el rato de más de una hora buscando aparcamiento, el calor y ¡listo!

Normalmente ocurre también que cuando parece que las cosas se tuercen y hay que hacer cambio de planes es como cuando se hace una buena poda...te da pena porque la planta está bonita pero si lo haces bien resurge aún mejor si cabe. Creo que de esto andamos aprendiendo mucho últimamente...(bueno, también hemos aprendido que Dylan no viene al sur pero sí a la Finca Mesegosillo en Hoyos del Espino ¡que también existe! y pa nosotros los "tiunfitos" y los "copleisions" ¡¡¡arsaaaa!!! pero esto es otro cantar y nunca mejor dicho)

Que acabásemos arrinconadas fue toda una victoria y de ahí surgió un rato de esos de disfrute que no querrías que se acabase nunca...



Si hay una procesión que para mí tenga sentido es la de la Virgen del Carmen...los pescadores, que día tras día se enfrentan a la mar llevan a su Virgen en unas alzas humildes y ataviados con sus trajes típicos de faena (los trajes marengos) descalzos, y precedidos por los remos que horas después usarán de nuevo para adentrarse en quien da la vida y la quita a partes iguales, se meten en el mar con la imagen para que bendiga sus aguas...luego subida en una jábega y seguida por el resto de barcas continúa bendiciendo cada rincón de sus calas...

Salitre, sudor, alegría, flores...todo casa en una fiesta familiar donde no hay cabida para grandes faustos. Donde la humildad se encuentra en cada mirada, en cada detalle. Y la luna de sorprendido testigo de esta estampa mientras la baña con su luz.

Que luego terminásemos en la playa con dos ruedas de carro (alias camperos) y habiendo vestido la noche con estampados de colores de vértigo (¡ejem!), fueron esos extras que hacen que todo sea aún mejor.

El resto es silencio, charla y risas de esas que no entienden de relojes ni de prisas y que sólo la idea de tener que madrugar al día siguiente es la que hace que tengas que salir de ese punto en el que todo parecía detenido.

¿Por qué a veces nos complicamos la vida cuando no se precisa tanto para DISFRUTAR así con mayúsculas?
Gracias guapi... ;-)

3 comentarios:

Berta dijo...

Me alegra que lo pasaras bien, una playa y buena compañía siempre es lo mejor para pasar el rato. Espero que en poco tiempo pueda pasarte las fotos de la cachimba... estamos geniales. Un saludo primor.

Aurita dijo...

Bonito lugar que este tu rincon,me encanta tiene olor y sabor a ti !!!
un besin

Anónimo dijo...

Si... sabes que no me van esas cosas...
Pero me va el contagiarme de ti al leer esto que escribes.
Se te siente en cada palabra.
Me alegro mucho que lo disfrutaras tanto !!

Un beso !!