18 julio 2008

Una gota de agua...


Que cosa tan pequeña...¿verdad?

Pues dice mucho...
Así, tan chiquita, tan bonita pero, situada correctamente puede volver loco a una persona. De hecho era un método de tortura, pero esta no es la cuestión.
Aunque lograr un punto de locura en el otro tampoco está mal en ocasiones (¿no? ¡ejem!), pero tampoco es la cuestión, al menos no totalmente...

Una gota de agua puede refrescar, puede aliviar el calor, puede salvar un guiso ajustando su toque de sal, puede generar una corriente que inicie un río, puede hacer crecer un árbol, pueden aliviar el alma si las dejas correr tranquilas por tu cara...

Pero también puede ser el acicate para decidir un cambio, romper con algo y emprender un nuevo camino (esta es la famosa gota que colma el vaso), puede romper una presa, puede llegar a agujerear con tiempo y paciencia..
Puede generar una estalactita, e incluso con calma una estalacmita, y si hay más tiempo llegar a unirse y formar una columna completa...
Y si se unen muchas puede formar un orbayu, una lluvia espesa, un océano...
Todo eso unido en algo tan, aparentemente, leve...

Me gusta que algo pequeño pueda ser tan importante, que no siempre lo más grande sea lo fundamental, que el tiempo, la perseverancia, la calma, sea capaz de cambiar las cosas. Que algo tan chico pueda llegar a hacer algo grande...además, no me gustan las cosas estancadas, asi que si hay que ser gota para moverlas, para abrir surcos, para que surja vida, para quebrar muros o piedras, para derretir lo que está helado, ¡habrá que serlo!

Por eso las admiro...confío más en lo que gota a gota se puede hacer, que en trombas breves e intensas que luego quedan en nada y sólo logran devastar todo.

Pero una gota de agua suele pasar desapercibida, las primeras gotas que anuncian lluvia, casi nadie las ve y casi hasta las quieren obviar, no hacerles caso...pero ellas siguen adelante..tic, tic, tic...cuando quieres darte cuenta, estás empapado...

Lo que pasa es que a veces te secas...te cansas de hacer de gota, porque los efectos no son inmediatos sino que van poco a poco, y eso a veces a-gota! (jeje!) y hace falta descansar, volver a tomar aire y humedad para recuperar el ánimo y que fluya todo...hasta la confianza de que debes seguir el camino que estabas tomando, que debes seguir siendo algo que empape.
¿Y los frutos?
Confianza, ¡ya se disfrutarán!

PD: ¡¡¡Aysss que ganas de vacacionesss!!! que ganas de lluvia, de verde, de fresco, de humedad, (de sidraaa)...de huir, de dejar atrás... ;-)

1 comentario:

Berta dijo...

Mi gota de agua se ahoga en el mar... hay que enseñarla a nadar o a que se ahogue mejor en copas de champán con fresas.